viernes, 17 de mayo de 2019

Publicación # 5

Cándida Compañera de Ruta…
La Cándida Albicanis y la Cándida Tropicalis son los nombres que reciben las levaduras comunes que a veces se encuentran en el intestino y en ciertas membranas mucosas, por ejemplo, en la garganta.
Todo el mundo tiene Cándidas en el cuerpo, en cierto modo, ya nacimos con ella.
La pesadilla del crecimiento (incontrolado) de la Cándida.
La levadura Cándida, por lo general, vive perfectamente dentro de nuestro ecosistema.
La Cándida está constantemente chequeada por la bacteria «buena» o «beneficiosa» gastrointestinal y nuestro sistema inmunológico. Pero los problemas pueden empezar cuando ciertas condiciones están presentes. Es en la presencia de estas condiciones que la Cándida puede empezar a crecer sin ningún control en los intestinos, ramificándose y colonizando todo el canal intestinal. Durante este proceso, la Cándida puede llegar a «comerse» las paredes del intestino, sumarse a la corriente sanguínea e infiltrarse a otros tejidos. La levadura por lo general beneficiosa se puede transformar literalmente en un moho de tipo patógeno, que puede causar una variedad de problemas de salud sin ninguna conexión aparente. Esta condición/enfermedad es conocida con el nombre de Candidiasis Sistemática.

Síntomas y causas.

La Candidiasis Sistemática como tal, no fue reconocida o definida hasta los años 80, principalmente porque los síntomas eran de una naturaleza muy variada y duplicados como los de otras enfermedades, llevando a los médicos a creer que el paciente sufría de, por ejemplo, sinusitis, en vez de realmente una filtración de levadura en los pasajes nasales. De manera adicional, ya que uno de los principales orígenes de la Candidiasis son precisamente los antibióticos.

La diagnosis de la Cándida estaba limitada a sus manifestaciones más visibles, por ejemplo, infecciones (de levadura) vaginales u orales.

Los síntomas de Candidiasis y el nivel de severidad varían de persona a persona, pero los principales son: fatiga crónica, especialmente después de comer, depresión, ganas de comer alimentos como pan y cosas dulces (a la levadura le encantan los dulces), cambios de humor extremos, sentimientos de rabia (y agresividad), especialmente después de comer alguna comida dulce, sentirse «borracho» después de comer una comida alta en carbohidratos, hipoglucemia, mucosidad excesiva en la garganta, nariz y pulmones, infecciones de hongos de la piel, (jock itch, pies de atleta, etc., infecciones vaginales/orales, diarrea, picores, pérdida de memoria a corto término, sentirse algo «zombi», sensación de hinchazón y gases después de comer.

También es verdad que dichos síntomas pueden indicar otros tipos de enfermedades, si ciertos factores están ya presentes en el historial médico del individuo, los síntomas pueden muy bien pertenecer a un crecimiento de la Cándida. Estos factores son:

El prolongado y/o repetido abuso de antibióticos, medicinas corticoides y la píldora anticonceptiva.
una dieta alta en azúcares procesados, los cuales hacen que Cándida prolifere.
una preexistente supresión del sistema inmunológico causado por el abuso con el alcohol y/o drogas, transfusiones de sangre múltiples, enfermedades debilitantes, trasplantes de órganos o quimioterapia. Estos tres puntos NO son necesarios a la hora de tener un caso de Candidiasis. Las ganas excesivas de comer algo dulce pueden también ser un detonante y también los antibióticos. El estar embarazada también predispone a muchas mujeres a esta condición ya que altera el delicado equilibrio del PH y el nivel hormonal, hay que tener en cuenta que la levadura Cándida fructifica en un medio alcalino.

Factores contribuyentes pueden ser (1) baja acidez del estómago que puede contribuir comidas mal digeridas y (2) infrecuentes movimientos del intestino, los cuales hacen que se retengan por un período demasiado largo las sustancias de desecho dentro del intestino: estas condiciones hacen que la Cándida fructifique.

Como es sabido, los carbohidratos, incluso lo más complejos, normalmente se rompen en moléculas de glucosa (azúcar) dentro del canal digestivo y el azúcar, como ya sabemos ahora, alimenta a la Cándida. También sería mejor no comer un exceso de comidas ricas en vegetales leguminosos como son las patatas dulces (boniatos), chirivías y calabazas. Las personas somos sensibles a diferentes cosas. Uno mismo conoce su cuerpo y realmente es la mejor guía para saber qué productos evitar. Pero como regla general, todo lo que contenga azúcar debería ser evitado.

Debido a las restricciones (prohibiciones), a veces uno puede pensar «¿y qué es lo que puedo comer?». Dentro del lado positivo, y si no se tienen reacciones alérgicas, se puede comer de todo lo siguiente: pescado, aves, carne, todos los vegetales, arroz integral*, huevos, frutos secos, menos los anacardos y los cacahuetes, tés de hierbas, legumbres secas*, lentejas*, leche de cabra*, maíz*, amaranto*, kamut*, quinua*, trigo sarraceno*, avena* y espelta*.

Los productos marcados con un asterisco son productos que se han de comer en cantidades moderadas. Para ayudar a la digestión, todos los frutos secos, semillas y grano deben de dejarse en remojo por lo menos 7 horas antes de ser comidos. El remojo de dichos alimentos inhibe el proceso de germinación que es cuando los inhibidores empiezan a "romper" las enzimas que se encuentran en este tipo de comida.

Cuando los síntomas desaparezcan, se puede, teniendo cuidado, volver a introducir la comida no recomendada, un artículo cada vez y poco a poco. Es mejor no comer ningún tipo de producto que contenga azúcar refinado por lo menos en 6 meses después de la recuperación. Una vez se ha tenido Candidiasis se es propenso a tenerla en otras ocasiones, así que hay que ir con cuidado, aunque uno ya esté bien. Ser indulgente con uno mismo en ese tipo de comidas es algo que personalmente no puedo decir que valga la pena hacer.

Hierbas y suplementos.

La siguiente clasificación de hierbas puede ser de ayuda:

El ajo, ya de por sí un poderoso componente antihongos (fungicida) y estimulante del sistema inmunológico. El ajo puede ayudar entre otras cosas en el tema del estreñimiento, gases, mucosidad excesiva y también en la limpieza de la sangre. Es un antiparasitario y también hipotensivo. Algunas personas son sensibles al ajo, en ese caso es mejor tomarlo en dosis pequeñas para saber qué efectos secundarios puede tener. Si no hubiera ninguno, lo mejor es incluirlo generosamente en la dieta cada día. Si se prefiere se puede tomar en perlas entéricas, para asegurarse de que el ajo se empieza a liberar solamente cuando está dentro del intestino que es donde se encuentra la Cándida.

La raíz del regaliz, aun no siendo anti-moho, va muy bien para suavizar el intestino inflamado, algo muy común con Cándida, lo cual ayudará a prevenir la mala absorción de los alimentos nutritivos y también en el tema de las alergias a ciertos alimentos. El regaliz tonifica las glándulas adrenales y ayuda a regular la glucosa en la sangre, controlando el deseo de comer dulces. Esta hierba es excelente para la mucosidad excesiva, tos, y estreñimiento. Astragalus, una hierba muy popular en China es excelente para la estimulación del sistema inmunológico y es esencial para recuperarse de un ataque de Cándida o cualquier otra condición infecciosa.

El Aloe Vera puede aplicarse si se está sufriendo de infecciones de hongos en la piel.

Otras hierbas importantes son el clavo, el ginseng (en todas sus variedades), Pau d´Arco y la canela. Para tomar las dosis correctas, mejor leer las dosis en los envases, pero se pueden tomar dosis altas sin que ello suponga un peligro de toxicidad, exceptuando en mujeres embarazadas.

El aceite del árbol del té de Australia y Nueva Zelanda es realmente bueno para los ataques de la Cándida y puede ser aplicado en pie de atleta. También puede ser usado como enjuague y como higiene genital, mezclado con agua y puede ser también tomado internamente de 3 a 4 gotas, 3 veces al día, (pero sin exceder esta dosis). Lo único que hay que tener presente es que en la etiqueta no se lea: «Sólo para consumo externo».

El ácido Caprílico, una cadena corta de ácidos grasos es muy efectivo en contra de la Candidiasis y se puede comprar en las tiendas de dietética. Mejor intentar encontrar una con una fórmula lenta a la hora de diluirse, de 300-500 mg a 1000 mg, a ser tomada con cada comida. Coloidal Silver (plata coloidal) y el nuevo extracto de hoja de oliva son muy buenos agentes antihongos y son letales para la Cándida. Seguir las instrucciones correctamente de las etiquetas del producto para las dosis correctas.
Las perlas de aceite de orégano también son un excelente antifúngico.

Tratamientos y recuperación.

El tratamiento médico alopático (ortodoxo) estándar para curar Candidiasis son: antifúngicos orales y tópicos.
Las terapias naturales son también armas potentes y efectivas, para eliminar y neutralizar el crecimiento indiscriminado de esta levadura que forma parte de nuestro ecosistema.

Digestión.

La clave para vencer la Cándida consiste en limpiar a fondo el sistema digestivo, el cual es la raíz del problema. En general, se tiene que intentar a toda costa no tener problemas de estreñimiento, para ello es necesario beber agua (de 4–5 vasos al día) y se recomienda tomar fibra a menudo. El beber mucha agua también ayuda a la eliminación de las células muertas de la levadura en el sistema, una vez se empiece a progresar en el tratamiento.

Es bueno tomar un suplemento de simbióticos (pre y probióticos) con la dieta, para recolonizar de bacterias «buenas» los intestinos. Aunque los simbióticos no eliminarán a la Cándida de por sí, al menos tienen la propiedad de inhibir su crecimiento y, además ayudarán a limpiar los intestinos, haciendo más difícil la supervivencia de esta.

Una buena digestión es muy importante, ya que nada es mejor para la Cándida que encontrar restos de alimentos mal digeridos y en estado de descomposición. Si no se tiene una úlcera, se puede considerar tomar como suplemento una enzima digestiva por ejemplo el ácido hidroclórico (HCL), inmediatamente antes o después de cada comida.

Los suplementos de plantas de tipo enzimático son excelentes. Pancreatina y enzimas de plantas en general pueden ser tomadas entre comidas para evitar el crecimiento de la levadura. El hecho de usar estas sustancias puede ayudar en la lucha contra la Cándida y también limpiará de estrés al páncreas, el cual bien podría estar un poco afectado al tener que hacer frente a la hipoglucemia causada por la levadura.

Si los suplementos enzimáticos no se pudieran adquirir, una taza de té de manzanilla, justo antes o después de comer, estimulará la producción de HCL en el estómago.

Teniendo en cuenta que el hígado puede estar algo saturado con las toxinas producidas por la Cándida, ya que es el órgano encargado del filtrado de la sangre, la limpieza de este órgano es esencial para una buena recuperación. Es bueno tomar suplementos de hierbas que favorezcan el hígado.

Dietética.

Teniendo en cuenta que la Cándida adora los alimentos dulces, deberían ser borrados de la dieta en todas sus diferentes formas (dextrosa, sacarosa, glucosa, maltosa, lactosa, fructosa). Mejor decir adiós a todo tipo de frutas también, excepto las que contienen un grado bajo de azúcar, tales como las fresas, las cerezas, la papaya, las cuales se pueden tomar con una cierta moderación. También es bueno leerse bien las etiquetas con los ingredientes en los productos que se compren envasados para asegurarse de que no contienen azúcar (algo bastante difícil en estos días).

La dieta es el mejor aliado en contra de la Cándida, pero lo más frustrante es tener que dejar de lado ciertos alimentos, despedirse del trigo, el centeno, la leche, el queso, las bebidas alcohólicas, las bebidas con cafeína, las patatas, la miel, los champiñones y el vinagre, todos estos alimentos promueven el crecimiento de levadura en el organismo o por lo menos pueden agravar la condición de las colonias de levadura ya existentes. Se debe mantener la comida bien tapada en el refrigerador para prevenir la formación de mohos.

En general, una dieta baja en carbohidratos es la mejor. Tomar suplementos de vitaminas y minerales es también una buena idea, no es suficiente pensar que se toman ya todos los ingredientes nutritivos con las comidas, tomar suplementos también ayuda al sistema inmunológico a controlar posibles infecciones.

Un ingrediente particularmente bueno es el aminoácido libre, Glutamina. Este es muy importante en el mantenimiento de la masa muscular, las funciones del cerebro, la integridad intestinal y el mantenimiento de los niveles de azúcar correctos en la sangre. También teniendo en cuenta que la pérdida de peso es normal en la condición de un ataque severo de Candidiasis, este aminoácido ayuda a protegerse de la pérdida de control de músculo. La Glutamina es también muy estimulante para el sistema inmunológico.

Una vez acabado el problema.

Si se lucha con todas las armas posibles, la comida, sin tomar dulces y se ataca la levadura con hierbas y suplementos, la Candidiasis finalmente se controlará.

Tanto el hacer ejercicio como el tomar agua, hará que se reduzcan los síntomas a la hora de limpiar las células de levadura ya muertas, rápidamente, del sistema.

Habiendo sufrido personalmente de la Candidiasis en el pasado y como Naturópata que ha ayudado a muchos pacientes afectados, puedo decirles que, sin lugar a duda, el mejor aliado es la dieta y la paciencia. La recuperación es muy frustrante y pesada ya que, como hemos dicho, la Cándida es un organismo muy tenaz. Sin embargo, lo mejor es no darse por vencido y saber que eventualmente uno se recuperará y esto proporciona mucha satisfacción. Los resultados se agradecen realmente.


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